El tratamiento del pelo con aceites es conocido por miles de mujeres en todo el mundo. Todas y cada una de ellas admite que la lubricación capilar ofrece unos resultados espectaculares. Si quieres que tu pelo esté más sano, bonito y fuerte, prueba un aceite capilar. No necesitas ir a la peluquería. Puedes hacer la lubricación capilar en casa. Sólo necesitas elegir los productos adecuados.

¿Qué es la lubricación capilar?

La lubricación capilar es un tratamiento de cuidado capilar muy popular. Es también un método de cuidado del cuero cabelludo que deja tu pelo más suave, manejable, resistente a los daños químicos y mecánicos, sano y bonito. Obviamente, tendrás que esperar para obtener los resultados finales – incluso el mejor aceite capilar no te ofrecerá un resultado satisfactorio tan rápido como te gustaría.

Todo el mundo puede hacer el tratamiento de lubricación capilar. No importa si eres una chica joven o una mujer madura; si tienes el pelo corto o largo, natural o teñido. En cualquier caso, esta clase de tratamiento capilar está especialmente recomendado para el pelo dañado, apagado, que se cae, seco y con las puntas abiertas. ¡Sin duda te ofrecerá unos resultados espectaculares!

¿Cómo se tiene que hacer la lubricación capilar para tener un pelo bonito y sano?

La lubricación capilar no es un tratamiento complicado. Simplemente tienes que aplicar un aceite en el pelo y/o el cuero cabelludo. El tratamiento de lubricación capilar con el pelo seco es el método más simple y rápido. Consiste en aplicar el aceite una hora antes del lavado. Si quieres puedes ponerte un gorro de ducha y un sombrero caliente para que la acción sea más rápida y mejor. Tú decides el tiempo que dejas aplicado el aceite. Después, te lavas el pelo con un champú. Para obtener resultados, deberías hacer la lubricación capilar por lo menos una vez a la semana.

Para ser sinceros, tú eres la que debes decidir con qué frecuencia haces la lubricación capilar: una vez a la semana o cada pocos días. Puede que necesites realizar el tratamiento sólo cada tres semanas. Algo similar ocurre con el tiempo que tienes que dejar aplicado el aceite. 30 minutos es el mínimo, mientras que toda la noche es el máximo. Además, puedes elegir aplicar el aceite sólo en el cuero cabelludo o en todo el pelo. Quizás la lubricación de las puntas sea suficiente en tu caso. Recuerda no usar demasiado aceite. ¿Por qué? Porque puedes alterar el funcionamiento de las glándulas sebáceas y dejar el pelo y el cuero cabelludo grasiento.

¿Qué aceite capilar funcionará para tu pelo?

Deberías elegir un aceite adecuado a tu porosidad capilar. Los aceites saturados y las mantecas cosméticas son ideales para el cabello de porosidad baja. Los aceites monoinsaturados funcionan fenomenal para el cabello de porosidad media. Los aceites poliinsaturados nutren el cabello de porosidad alta.

También puedes usar mezclas de aceites e incluso aceites alimenticios. ¿Qué se puede hacer si el aceite elegido no ofrece resultados? Puede que no lo hayas estado usando suficiente tiempo. Dale una segunda oportunidad para ver si obtienes resultados. Si sigues sin notar ninguna mejora, cambia el aceite. Puede que el que estés usando no funcione para tu tipo de porosidad capilar.

¡No realices la lubricación capilar antes de la coloración!

No debes hacer la lubricación capilar antes de teñirte el pelo. ¿Por qué? Porque debido a la fórmula densa y a los ingredientes incluidos en el aceite, las cutículas capilares se cerrarán, evitando que el pelo absorba el pigmento. Además, puede que obtengas un color diferente al que aparece en la caja del tinte. La decoloración del pelo puede tener unos resultados igual de negativos. Ten en cuenta que si te lubricas el pelo, deberías cuidarlo correctamente: no usar productos con siliconas y usar acondicionadores tras lavarte el pelo.

¿Qué aceites son los mejores para la lubricación capilar?

Hay muchísimos y todos tienen distintas cantidades de ácidos grasos esenciales, vitaminas y minerales. Elige los que estén menos procesados. Los mejores aceites son los de presión en frío, sin refinar y enriquecidos con sustancias adicionales, incluyendo: protector solar, queratina y sustancias hidratantes. Comprueba qué aceite es el ideal para ti.

ACEITE DE ARGÁN – añade suavidad, combate las enfermedades del cuero cabelludo, reconstruye las puntas abiertas. Contiene antioxidantes, incluyendo vitamina E que reduce los radicales libres, previene la aparición prematura de canas y detiene la caída del pelo. Es conocido como el oro líquido de Marruecos. ¿Por qué? Porque tiene un color dorado y se extrae de un árbol que crece en las regiones del norte de África.

ACEITE DE COCO – es uno de los aceites sólidos. Debes frotarlo entre las palmas de tus manos para que se vuelva líquido. Está recomendado para el cabello dañado, seco y sin brillo. Fortalece los bulbos capilares, ayuda a combatir la caspa, define los rizos y protege contra el sol.

ACEITE DE RICINO – tiene una textura muy densa. Es uno de los pocos aceites que estimula el crecimiento capilar y mejora el estado de las cejas y las pestañas. Si eres rubia, deberías saber que el aceite de ricino oscurece el color del pelo. Recuerda que este aceite debería aplicarse en el cuero cabelludo.

ACEITE DE ALMENDRAS DULCES – contiene gran cantidad de vitaminas y minerales. Tiene propiedades reparadoras, hidratantes y fortalecedoras. Funciona para el pelo teñido así como para el cabello de porosidad media y alta.